AFRICA

Información acerca del continente:

Africa es un continente que vive castigado por la violencia. Las numerosas tribus que pueblan el continente se enfrentan en sangrientas guerras haciendo la vida muy difícil para todos. Otro problema que azota al continente africano es el racismo que provoca enfrentamiento entre negros y blancos. En muchas partes de Africa, muchos negros son tratados como esclavos, aún cuando nuestro mundo se jacta de haber abolido la esclavitud.

Muchos países africanos han alcanzado su independencia recientemente, pues fueron víctimas del colonialismo europeo durante siglos, lo que ha provocado una gran opresión económica del continente, y un desarraigo cultural.

La pobreza es bastante marcada en este continente. De los 47 países menos desarrollados del mundo, 31 son africanos.

 

La Iglesia en Africa

África es un gran continente que ha vivido y vive momentos históricos difíciles, pero que a pesar de ello ofrece también al mundo signos de esperanza. 

Los países del norte de Africa, en los primeros siglos antes de la llegada de los musulmanes, fueron la patria de los fundadores del monaquismo, de grandes teólogos y escritores como Orígenes, San Atanasio, Tertuliano, San Cipriano, San Agustín, además de tres papas. Los escritos de estos autores africanos pertenecen al patrimonio universal de la Iglesia. Actualmente nos encontramos allí con países musulmanes con fuertes grupos fundamentalistas como Argelia y Libia.

El centro y el sur del continente africano permanecieron inexplorados hasta la mitad del siglo XVIII. A fines del mismo, empezó una intensa actividad misionera con resultados sorprendentes. La Iglesia de Africa es la más joven y creciente de todas las Iglesias. Este crecimiento se realizó muchas veces en medio de luchas y persecuciones. Muchos cristianos testimoniaron su fe con el sacrificio de la vida.

En el siglo XIX, las grandes potencias coloniales europeas se «repartieron» el continente africano como se reparte un pastel.  Cada uno escogió la parte que más le interesaba sin importarle nada de las situaciones geográficas, raciales, tribales y culturales de los pueblos africanos. De esta manera los africanos se vieron subyugados por «dueños» que buscaban exclusivamente sus intereses estratégicos y económicos.

Pero Dios miró con amor a los africanos y precisamente en el siglo pasado suscitó grandes misioneros, quienes vieron en los habitantes de África a personas redimidas por la cruz de Cristo, hermanos a quienes había que llevar la luz del Evangelio.  

Entre ellos destaca Daniel Comboni.  El intuyó que «la hora de África» había llegado; es decir, la hora en que también los negros tenían que llegar a ser miembros de la Iglesia católica por la fe en Cristo y por el bautismo. 

Comboni escribía en 1864: «Salvar a África por medio de África» y el Papa Pablo VI durante su visita a Uganda en 1969 gritaba: «África, sé evangelizadora de ti misma.  Irradia la luz del Evangelio sobre todos tus hijos».

El Sínodo africano celebrado en Roma ha sido un signo de la gran vitalidad de la Iglesia africana que trata de responder de una manera evangélica a los grandes desafíos que presenta hoy este continente: guerras fratricidas con la secuela de refugiados y desplazados, modelos de desarrollo impuestos por intereses extranjeros con la complicidad de las clases africanas dominantes, la inculturación en los ámbitos de la liturgia, los estudios bíblicos, el matrimonio, etc.; los pobres, los enfermos de SIDA, el aborto, etc., etc.

Actualmente, la Iglesia Católica es minoritaria en Africa. De los 700 millones de habitantes del continente, tan sólo 112 millones son católicos (un 14,9%). Es el continente que menor porcentaje de sacerdote tiene: hay un sacerdote por cada 4.406 católicos, mientras que en el resto del mundo hay, en promedio, un sacerdote por cada 2.342 católicos.

Hay muchos obispos, sacerdotes y religiosos autóctonos; también hay un gran número de laicos comprometidos y catequistas que son los principales animadores de las comunidades cristianas.

Estas últimas viven con fervor y entusiasmo la fe recibida y no faltan los que testimonian su fidelidad a Cristo hasta con el martirio.

África tiene mucho que aportar a la Iglesia universal desde su peculiaridad con su eclesiología llamada «Iglesia familia»; y, aunque todavía hay extensas zonas de primera evangelización, el Papa Juan Pablo II, vislumbrando esa «nueva época misionera», exhorta a los africanos diciendo: «No solamente salvar a África con África, sino también evangelizar otros pueblos con misioneros africanos.

Ver el artículo Evangelización en Africa del Consejo Internacional de la OFS (Orden Franciscana Seglar)

 

Información Importante:

Cantidad de países: 53

Superficie: 30.272.922 km2

Población: 765.800.000

Población urbana: 37%

Lenguas: 2.011 (30% de las lenguas del mundo)

Expectativa de vida: 50,7 años

Mortalidad Infantil: 98,6 de cada mil nacidos vivos.

Sin agua potable: 46,6%

Adultos alfabetizados: 57,9%

Producto Bruo Interno: 537.247 millones de dólares

Renta per cápita: 722 dólares

 

Panorama Religioso

Cristianos

  * Católicos: 112.871.000

  * Protestantes: 176.098.000

  * Ortodoxos: 32.880.000

352.538.000

 

 

14,9%

23,2%

4,3%

46,50%

Musulmanes

306.606.000

 

40,50%

Religiones Tradicionales

90.365.000

 

11,90%

Hinduistas

2.378.000

 

0,30%

Judíos 290.000   0,03%
Budistas 136.000   0,01%
Otros 4.587.999   0,70%