Página Misionera de la  Iglesia Católica en la Argentina

GRUPOS MISIONEROS

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3º ENCUENTRO NACIONAL DE GRUPOS MISIONEROS
Diócesis de San Miguel, 9 al 11 de Octubre de 2.010
"Discípulos misioneros, aquí y más allá de las fronteras"

Son grupos integrados mayormente por laicos (jóvenes y adultos), que se proponen responder al llamado de Dios a la vocación misionera ad gentes, obedeciendo el mandato de Jesucristo de "ir por todo el mundo y anunciar la Buena Nueva a toda la creación". Muchos de ellos cuentan también con religiosos y/o sacerdotes entre sus miembros. En nuestro país, los jóvenes y los mayores trabajan juntos, a diferencia de otros países en los que se dividen en Juventud Misionera (hasta 25 años) y Laicado Misionero (mayores de 25)

 

Los GM han surgido en nuestra Iglesia Argentina desde mediados del siglo XX, como respuesta a las necesidades de evangelización de grandes sectores de nuestro país. Desde la década de 1990, nuestra Iglesia ha observado con atención este fenómeno creciente y lo ha asumido como una manera de canalizar la vocación misionera de los jóvenes y adultos (otros países distinguen entre Juventud Misionera y Laicos Misioneros - adultos -). 

 

La Animación de los Grupos Misioneros está a cargo de la Obra Pontificia de la Propagación de la Fe

 

Qué son los Grupos Misioneros

Son grupos integrados mayormente por laicos (jóvenes y adultos), que se proponen responder al llamado de Dios a la vocación misionera ad gentes, obedeciendo el mandato de Jesucristo de "ir por todo el mundo y anunciar la Buena Nueva a toda la creación". Muchos de ellos cuentan también con religiosos y/o sacerdotes entre sus miembros. Para ello, conforman grupos en Parroquias, Colegios religiosos o Universidades, en los cuales puedan recorrer en comunidad el camino del descubrimiento de la vocación misionera.

Ver la página oficial de los Grupos Misioneros de Argentina en el sitio de las OMP

Los Grupos Misioneros, se insertan en la dinámica de evangelización desde su comunidad de origen (Parroquia,  Colegio, etc.), con la mirada fija en la misión ad gentes. Por ello, colaboran en la actividad pastoral de su comunidad, asumiendo la Nueva Evangelización. Su prioridad permanente es tratar de llegar a los más alejados, a los pobres, a aquellos de quienes nadie se acuerda o se preocupa. Mediante la acción misionera dentro (ad-intra) y fuera (ad-extra) de su comunidad de origen, prestan un servicio concreto a la Iglesia particular y se preparan para la misión ad gentes. Una característica distintiva de los Grupos Misioneros es su Actividad Misionera “ad extra” (es decir fuera de los límites de la jurisdicción) de la parroquia, lo cual los distingue de los Misioneros Parroquiales, cuya principal actividad es la misión “ad intra” (es decir, dentro de los límites de la  jurisdicción) de la Parroquia. Para conocer más sobre los Grupos Misioneros haz click aquí

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Historia de los GM en Argentina

Orígenes

Se tiene conocimiento de que a mediados de la década del ’50, comienza a despertar en Iglesia Argentina,  un fenómeno sin precedentes: la actuación masiva de Grupos de Misioneros laicos, que acompañados de uno o más sacerdotes, realizan una actividad misionera para el triduo pascual en diversas localidades y poblaciones rurales.

Parecen haber sido los promotores de esta actividad de misioneros laicos, los miembros del Movimiento Rural de la Acción Católica Argentina. A modo de ejemplo, podemos citar que en los archivos del Arzobispado de Salta, consta un Plan de Misiones para Semana Santa de la Acción Católica presentado para la aprobación del arzobispo Monseñor Tavella, que se realizarían el Jueves y Viernes Santo de 1953, pudiendo extenderse al sábado y domingo. Se organizaría con miembros de los distintos centros y círculos de la Acción Católica y se desarrollarían en diversos  pueblos del interior de la provincia.

En otro informe presentado por la Acción Católica en la misma provincia al Arzobispo, esta vez detallando las actividades realizadas durante el quinquenio 1950-1955, se menciona la participación de laicos en misiones barriales: “En varias oportunidades se realizaron misiones en los barrios alejados del centro, no obstante las dificultades que nos presentaba la persecución religiosa. El resultado fue satisfactorio debido a la prolija campaña de propaganda y  a las visitas domiciliarias”. En cuanto a las actividades realizadas se mencionan visitas domiciliarias, enseñanza del catecismo y conferencias en horarios de la noche.

Pronto se suman a este “movimiento misionero”, otros movimientos como los Scouts Católicos y Misiones Rurales Argentinas, Colegios y Congregaciones religiosas y Grupos que se forman en Parroquias. Estos grupos misionan, tanto en poblaciones alejadas de sus propias diócesis, como en otras diócesis del país.

Si bien pareciera que esta actuación masiva de grupos de misioneros laicos decayó entre fines de la década del ’60 y comienzos de la del ’70, fruto de la crisis que vivió la ACA por aquellos tiempos (en 1971, por decisión de la X Asamblea Plenaria de la CEA el Movimiento Rural deja de pertenecer a la Acción Católica, y el funcionamiento de iniciativas en el ámbito rural queda a decisión de cada Obispo Diocesano) y de los acontecimientos históricos en que se vio envuelta nuestra Patria (golpes militares), esta acción misionera sentó las bases de los que hoy conocemos como Grupos Misioneros en nuestro país.

 

Como dato interesante al respecto de la promoción de la actuación de los laicos en la actividad misionera de la Iglesia Argentina, encontramos una comunicación del Secretario General del Episcopado Argentino Pbro. Carlos Galán, dirigida a todos los obispos en diciembre de 1972,  donde se comunica que la CEA había fijado como prioridad pastoral para el año 1973 la “presencia misionera de la Iglesia, en todo el ámbito de las parroquias, con especial preferencia y dedicación a sus sectores o zonas más marginadas. Esta presencia de la Iglesia, en lugar de desconocer el valor de las diversas formas existentes de apostolado laico organizado, exigirá su promoción y renovación como condición para hacer más eficaz la acción misionera”.

 

Actualidad de los Grupos Misioneros

Desde la década de 1980, nuestra Iglesia ha observado con atención el accionar creciente y constante de los Grupos Misioneros y lo ha asumido como una manera concreta de vivir la vocación misionera en tantos jóvenes y adultos.

 

Como respuesta a los postulados de Puebla, desde 1985 la Iglesia  en Argentina inicia un proceso tendiente a la renovación pastoral, con un documento “Bases para una labor pastoral en orden a una nueva evangelización”, con una amplia participación del Pueblo de Dios. Entre las preguntas y respuestas aparece con claridad la inquietud por un tipo de pastoral que sea más misionera, evangelizadora. En este sentido en el análisis de la realidad se observa ´la falta de testimonio cristiano´ y el ´poco espíritu misionero´ En las sugerencias para una pastoral nueva, evangelizadora, los fieles mencionan ´la opción por los pobres´, más participación del laicado en la pastoral, y particularmente en la obra evangelizadora.

 

En 1985 se organizó   el Encuentro Nacional de la Juventud en Córdoba. La Prioridad Juventud, reclamada en Puebla, renovó profundamente el caminar de este sector de nuestra Iglesia. La participación en el sector “misión” de aquel Encuentro sorprendió a los mismos organizadores, cuando 3.500 jóvenes se volcaron a compartir su experiencia misionera. Fue una oportunidad de acercamiento, de conocer experiencias y problemas comunes, buscar soluciones, ir descubriendo que eran muchos y que tenían una gran fuerza y riqueza, pero que a la vez faltaba organizarse y profundizar la experiencia misionera. Así, el Espíritu mueve a asumir este desafío.

 

En los cinco años siguientes los jóvenes profundizaron su vocación misionera, y reclamaron su presencia como agrupación propia en la Iglesia, como de hecho ocurre en 1990 en el Encuentro de Dirigentes juveniles en Paraná. Desde la Comisión de Animación Misionera, se analizó seriamente la realidad social, cultural, religiosa y se trató de buscar caminos para ayudar a que Jesús se encarnara y viviera en cada persona, pueblo, continente, de  modo nuevo,  y con un nuevo ardor misionero se impulsara a seguir contribuyendo de verdad  la Nueva Evangelización.

 

Mientras tanto, en 1989,  el Co.Na.Mis. (Consejo Nacional de Misiones), en la persona de su presidente, Mons. Luis Stöckler, convoca al Primer Encuentro Nacional de Grupos Misioneros en Posadas, los días 11-13 de octubre de 1991: "Se han realizado congresos eucarísticos, marianos, catequísticos, etc., pero es la primera vez que se convoca a estos grupos de cristianos, especialmente jóvenes, que desde hace muchos años se dirigen a las zonas marginadas de nuestro país, tanto en el interior como en las grandes ciudades, y que se han dado el nombre de Grupos Misioneros". El lema fue: "Más allá de las fronteras"(DP 364) . La finalidad principal de este encuentro fue "Fortalecer nuestra conciencia de Iglesia para impulsar, desde la nueva evangelización de nuestro país, la misión hacia los pueblos no cristianos". Posadas significó para la Pastoral Misionera de la Iglesia en Argentina un punto de referencia fundamental. Más de 9.000 misioneros de todo el país, en su mayoría jóvenes,  se encontraron para compartir la alegría de sentirse llamados por Jesucristo a la vocación misionera. A partir de este Encuentro, comenzaron a organizarse en las distintas diócesis del país los primeros Equipos Diocesanos de Misiones.

 

En 1997, el Primer Congreso Misionero Nacional, fijó como Objetivo General: "Despertar, fortalecer, renovar la conciencia y el compromiso misionero de la Iglesia en Argentina". La ciudad de Santa Rosa en La Pampa fue su sede. El mismo Congreso tenía un tinte misionero por hacerlo en una Región, donde “nunca hubo un acontecimiento nacional”.El lema que convocó a los misioneros en este Congreso fue "Argentina, con Cristo, sal de tu tierra”. Si bien era un Congreso Nacional, un gran número  de los asistentes  eran miembros de los GM.

 

Al año siguiente (1998), ante el eco inesperado que suscitó en los Grupos Misioneros la convocatoria de La Pampa, la CEA (Conferencia Episcopal Argentina), decidió invitarlos al 2° Encuentro Nacional de Grupos Misioneros en consonancia con el anterior de Posadas y con todo el bagaje de reflexión madurada durante estos años. En cuanto a la espiritualidad, los más de 2000 presentes se compenetraron de su fundamento misional: “El misionero solo lo puede ser, si es dócil al Espíritu Santo”. . El objetivo propuesto para este 2° Encuentro fue: "Profundizar la identidad y consolidar la eclesialidad de los GM, favoreciendo su integración en la comunidad de origen y de destino". Su sede fue S.Miguel de Tucumán, y el lema que congregó a los Grupos Misioneros fue “Enviados por el  Espíritu, testigos de la esperanza”.

 

En 1999,  se celebró en Paraná, (Entre Ríos) el 6° Congreso Misionero Latinoamericano (COMLA6)  1° Congreso Americano Misionero (CAM1). Nuevamente, y a su expreso pedido, los GM se hicieron presentes los dos últimos días del COMLA, con vitalidad misionera.  La capacidad receptiva de la ciudad de Paraná no permitió una cantidad  mayor de 2.000 integrantes de los GM. Escucharon a varios expositores del COMLA y con sus temas elaboraron un decálogo válido para todo miembro de un GM:

-         El misionero dice “Padre Nuestro” teniendo en el corazón a los hombres de todos los pueblos,

-         El misionero hace de su vida una entrega de amor a Cristo en sus hermanos más necesitados,

-         El misionero es dócil a la acción del  Espíritu Santo y por lo tanto humilde, disponible y despojado como María;

-         El misionero del  tercer milenio encuentra la fuerza de su obrar en la oración, que se alimenta de la Palabra y los Sacramentos;

-         El misionero es coherente en su vida diaria con el evangelio que cree y anuncia;

-         El misionero vive y contagia la alegría, siendo testigo de Cristo resucitado;

-         El misionero respeta las diversas culturas y acoge los valores presentes en ellas;

-         El misionero proclama el kerigma con valentía en medio de gozos y contrariedades;

-         El misionero e compromete en el acompañamiento del misionado;

-         El verdadero misionero es el santo.

 

También en los  2º y 3º Congresos Misioneros Nacionales (Mar del Plata, año 2002 y San Nicolás de los Arroyos, año 2007) hubo una notable presencia de los GM, representando a sus Diócesis y Regiones pastorales.

 

A partir del año 2008, las Obras Misionales Pontificias de Argentina buscaron fortalecer e impulsar la vocación e identidad misionera de los jóvenes y adultos que viven su vocación misionera integrados a los Grupos Misioneros. Por ello, se conformó, dentro de la Obra de la Propagación de la Fe , un “Equipo Nacional de Animación Misionera de Grupos Misioneros y de Jóvenes” con la misión específica de brindar un mejor servicio de acompañamiento a  los Grupos Misioneros de Argentina desde las OMP, el cual se venía reclamando desde hace tiempo.

 

El servicio de animación a los Grupos Misioneros que brinda Equipo, tiene como objetivos:

-         Sostener y acompañar la vocación misionera de los Grupos Misioneros, acompañando y trabajando en estrecha comunión con los equipos tanto regionales como diocesanos que están al servicio de los Grupos Misioneros.

-         Ayudar a  despertar la conciencia misionera universal de los Grupos Misioneros suscitando interés por la evangelización universal.

-         Favorecer y crear espacios comunes de encuentro, reflexión y formación para los Grupos Misioneros en el ámbito regional y nacional.

-         Acompañar a los Delegados Diocesanos de los GM y a sus respectivos Equipos.

-         Estimular la reflexión común, sugerir iniciativas y proponer orientaciones generales a seguir en la animación y acción misioneras de los Grupos Misioneros.

 

En el año 2010,  y después de 12 años de vivido el 2º Encuentro Nacional de los Grupos Misioneros, las Obras Misionales Pontificias a través de la Pontificia Obra de la Propagación de la Fe convocaron al 3er Encuentro Nacional de Grupos Misioneros.  Decían los obispos de la Comisión Episcopal de Misiones en la Carta de Invitación al 3ENGM: “Será un evento eclesial que fortalecerá nuestra vocación de discípulos misioneros de Jesús al servicio de su Pueblo, al servicio del anuncio del Evangelio. (…) las Obras Misionales Pontificias (…) ha tenido esta feliz idea de un Encuentro Nacional para Grupos Misioneros, asumiendo la gran responsabilidad de volver a reunir a los GM después de casi 12 años desde el último encuentro”. Así fue que del 9 al 11 de octubre de 2010, alrededor de dos mil integrantes de Grupos Misioneros de todos los rincones del país se encontraron para “confirmar la identidad de los Grupos Misioneros e impulsar su compromiso en la Iglesia”. El lema que los convocó fue “Discípulos Misioneros, aquí y más allá de las fronteras”. Fueron días fuertes e intensos de compartir, aprender, vivenciar, intercambiar experiencias, opiniones e ideas y, por sobre todo, celebrar la alegría de ser misioneros.

 

Servicio de Animación de los GM en Argentina

La legislación de la Conferencia Episcopal Argentina con respecto a los Grupos Misioneros ha previsto su lugar en el Estatuto Nacional del Consejo Nacional de Misiones (CoNaMis) en los incisos 3.9 y 3.10, aprobado por la Comisión Ejecutiva de la CEA el 1º de diciembre de 1992.


A nivel diocesano, ya a fines de la década de 1980 y comienzos de la de 1990, comienzan a surgir los Equipos Diocesanos de Animación Misionera, que con el tiempo, en muchas diócesis, se organizarían después en Equipos específicos para los distintos servicios de animación misionera, entre ellos, el servicio de Pastoral de los Grupos Misioneros.


En varias regiones, comenzaron luego a organizarse Equipos Regionales de Animación Misionera, que coordinarían la labor conjunta de los Equipos Diocesanos.
 

Desde hace bastante tiempo, sin embargo, se ha visto la necesidad de definir mejor la estructura organizativa de estos Grupos Misioneros a nivel nacional, regional y diocesano, para garantizar una pastoral misionera orgánica más eficaz. Es por ello que a partir de 2008, se ha creado un Equipo Nacional de Animación de Grupos Misioneros, dependiente de la Obra de la Propagación de la Fe, que tiene a su cargo la animación de los Grupos Misioneros en todo el país, a través de los Equipos Regionales y Diocesanos de Pastoral de Grupos Misioneros. Ver descripción detallada del servicio a nivel nacional

Equipo Nacional de Animación de Grupos Misioneros

 

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