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El color rojo, simboliza la sangre derramada por los mártires que dieron su vida durante la evangelización de América.
Origen del nombre: Se empezó a utilizar desde inicios del siglo XVI, en honor a Américo Vespucio, también se le conoce como Nuevo Mundo. |
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Cantidad de países: 35 Superficie: 42.560.270 km2 Población: 809.100.000 Población urbana: 70% Lenguas: Inglés, Francés, Portugués, Español y algunas lenguas nativas Expectativa de vida: 50 - 79 años Mortalidad Infantil: 26 de cada mil nacidos vivos. Analfabetismo: En algunos países como en Hatití llega al 54% Producto Bruto Interno: 10.432.370 millones de dólares Renta per cápita: 13.240 dólares (29.080 en EEUU, 4.802 en Brasil, 380 en Haití) |
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Cristianos * Católicos: 479.700.000 * Protestantes: 212.400.000 * Ortodoxos: 7.200.000 * Otros: 35.034.000 |
734.100.000
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59,3% 26,2% 0,8% 4,3% |
90,7% |
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Musulmanes |
8.890.000 |
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0,9% |
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Otros |
66.912.999 |
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8,2% |
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AMERICA ENTRE LA CRISIS Y LA ESPERANZA
Fuente: Página del CAM 3 - CoMLa 8
América vive momentos de ardor misionero.
Repondamos com gestos concretos a la confianza depositada en el "Continente de la Esperanza Misionera".
América, especialmente Latinoamérica soporta una crisis socio - económica muy grave, caracterizada por: deuda externa, la pobreza, desempleo, desnutrición, mortalidad, falta de medicinas, mendicidad, delincuencia, migración..., es decir, la mayoría del pueblo vive en situaciones de miseria y exclusión. La brecha entre los pocos que tienen mucho y los muchos que tienen poco es cada vez más pronunciada.
En América vivimos alrededor de 780 millones de personas, de los cuales aproximadamente 490 millones somos católicos (63%). La realidad estadística de nuestro continente, nos convierte en esperanza de la Iglesia y del mundo, pero además, como católicos, le debemos al mundo, en justicia, el anuncio de Jesucristo.
A la luz de su conciencia misionera y experiencia pastoral, ¿qué es lo que la Iglesia de América Latina y el Caribe puede ofrecer hoy a la misión, tanto en el continente como más allá de sus fronteras? La respuesta debe buscarse permanentemente, teniendo en cuenta los "signos de los tiempos" y las diferentes situaciones que el Espíritu del Señor nos presenta.
El documento de Santo Domingo sintetizó esta responsabilidad Evangelizadora y Misionera a partir de campos de acción o desafíos: la misión más allá de las fronteras, la revitalización de los fieles que se alejaron, el diálogo con los otros cristianos y los nuevos movimientos religiosos, la atención a los indiferentes y a los ateos.
Nuestra misión debe ser, ante todo, una misión de pobres para pobres en la comunión y en la reciprocidad entre las Iglesias de América Latina y el Caribe y de los Continentes Asiático y Africano, testimoniando y anunciando los valores del Evangelio, y con ellos aprendiendo fraternalmente. América vive momentos de ardor misionero, y quiere responder con gestos concretos a la confianza depositada en el "Continente de la Esperanza Misionera", pues, somos el 43% de los católicos del mundo. Somos, entonces, la esperanza de la Iglesia en el tercer Milenio.
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